Que no está muerto lo que puede yacer eternamente.

GdS TV

24 June 2008

Mundo viejuno (y peluquería australiana)

Ahora que se ha celebrado el Kobetasonik, con la presencia estelar de bandas como Judas Priest o Kiss, hay que plantearse el serio problema del dinosaurismo en la música. No hablo ya de los Rolling, que parece que tienen simpatía por el diablo suficiente como para seguir rocanroleando eternamente, pero para mí, que considero superior la música producida entre 1965 y 1975 (aunque últimamente estoy relativizando esa creencia), resulta trágico cómo los grupos actuales no han sabido coger el testigo, y para festivales como el kobeta o el inminente Rock in Rio vemos nombres que ya podían ver nuestros padres en los carteles de conciertos o en las tiendas de discos.

Bandas que ya se habían jubilado, como The Police, se dan cuenta de que siguen llenando estadios, y se dedican a seguir viviendo del cuento. Neil Young (me abstengo de hacer chistes con su apellido), que supo reinventarse como abuelo del grunge, sigue en la brecha con Cobain criando malvas y Eddie Vedder pasando de los 40. Por no hablar de Bob Dylan, que lleva 30 y pico años en decadencia sin terminar de renunciar al dorado negocio de la nostalgia. Y son artistas de los que disfruto enormemente... en sus discos de antaño. Ir a verlas es de seguro una gran experiencia, pero me resulta un poco deprimente.

¿Y las bandas actuales? El cartel del Rio es para ponerse a llorar. Los únicos que para mí mantienen algo del espíritu rockero de antaño, haciendo canciones frescas y divertidas, son los Franz Ferdinand. Pero... ¿El canto del moco? ¿Tokio Hotel? En general todo refleja la ineludible realidad de que el rock está muerto, lleva más de 20 años muerto, y si parece que resucita sólo es un zombi, perdida ya su energía juvenil. Ahora los festivales cuestan un cojón y son eventos totalmente comerciales, ya sea para toda la familia o te intenten vender rebeldía.

The Who - Won't get fooled again (Live 8)

Francamente, no me acuerdo qué estaba haciendo cuando emitieron a bombo y platillo el macroconcierto este. Montones de superestrellas dando conciertos por una buena causa. Ya se nota que desde entonces África está mucho mejor, dónde va a parar. Una cosa que me irrita especialmente es la pinta de ricos asquerosos que tienen los roqueros de antaño, con su ropa que se nota que vale una pasta, sus relojes Rolex, etcétera. Sobre todo me llamó la atención en ese aspecto Roger Waters, que demuestra que poseer la mayor parcela de las Islas Británicas se le acaba notando a uno en la cara.

No obstante, ver esta actuación de los Who que quedan, aunque se nota la ausencia del gran Entwistle, me produjo mejores sensaciones de lo que me esperaba. Townshend, aunque calvo y menos atlético, se sigue marcando sus molinillos y dándole mil vueltas a todos los tontolabas que creen que por hacer el idiota con una guitarra molan más. Y las cuerdas vocales de Daltrey siguen en plena forma... "Won't get fooled again" sigue siendo un temazo --aunque a todo el mundo le suene por CSI-- y el rugido es escalofriante.

Nick Cave & The Bad Seeds - Tupelo

Todo un ejemplar el señor Cave. Claro que íbamos a esperar de un australiano, gente que ve el mundo del revés. Ente onvre, allá por 1985, cogió una banda de gente guay --entre los que se contaba Blixa Bargeld, el guitarrista de los Einstürzende Neubauten, otros que tal-- y se puso a resucitar el espíritu de los bluesmen del Delta, pero en plan mal rollete. Aunque tengo todo el disco (llamado "The firstborn is Dead"), con esta canción, que es la primera del disco y el single, se puede uno imaginar el resto, pues comparte con el blues originario la monotonía.

Tupelo, Mississippi, es el pueblo natal de Elvis. Además, se inundó en 1927, evento recogido en canción por John Lee Hooker, causando miles de muertos y en general un desastre bastante gordo. Así que el bueno de Nick se pone a cantar en plan profeta loco sobre reyes y bestias y ríos... la letra mola, en definitiva. Y la manera de "cantar" es auténticamente oscura y convincente. Y el peinado le favorece. Y hace playback sin ninguna vergüenza, lo cual sólo merece mi aplauso.

5 comments:

Emu Shalashaska said...

Entre diplodocus y triceratops anda el juego, ya se sabe. El rock como rock es un concepto añejo; si sigue ahí es por los que lo amamos, no por los que pretenden perpetuarlo. Hoy en día, cualquier niñata emo se considera rockera por cantar de un tirón Durch den Cabroon o cualquier aborto acústico de Kaulitz&Co.

Cuando los grandes empiecen a caer en el temible traje de madera, será el momento de colgar la guitarra y empezar a rogar al Dios en el que no creo que surja alguien que merezca mi respeto.

PD: Franz Ferdinand, lof.

Khultar Taaru said...

El problema no es que no halla grupos buenos hoy dia, tengo ido a conciertos de grupos no conocidos, por los que pagas 4€ por la entrada como mucho y que sean muy buenos. El problema, los grupos que se dan a conocer son los comerciales, que no es que sean buenos, pero venden, mierda pero venden.

Mañana voy a ver a Bob Dylan a ver que tal se defiende aun.

MuXeD said...

Apunto

Valaingaur said...

Creo que aqui estás mezclando conceptos distintos. Que grandes músicos del siglo pasado sigan llenando estadios poco tiene que ver con que el cartel del Rock in Rio sea una mierda.
Y en el Kobeta, aunque los cabeza de cartel eran dinosaurios, también había de todo.

Otro problema es que la musica es un negocio, y no se confíe a veces en grupos jóvenes, que probablemente llenarian tambien estadios... no a 70€/entrada, pero puede que sí a 10 o 15. Pero claro,... no es la misma pasta, no?

Eloísa said...

Primera estrofa de versos compuestos en una sala de conciertos de S.Taylor Coleridge, que leí y me recordo inmediatamente a este post.

¡Oh!Dadme,libre ya de esta escena sin alma,
escuchar a aquel músico viejo,ciego y canoso,
a quien,desde los brazos del ama,besé un día:
sus aires escoceses y sus bélicas marcha,
a la luz de la luna,en perfumada noche
de estío, mientras danzo junto al heno esparcido,
con chicas que sonríen entre un brillo de bucles.

P.d.El ritmo de poema se ve interferido porque no caben los versos enteros.